Camino hacia la Pascua: Lunes Santo

Hola amigos: permítanme que esta semana mis Bocadillos sean pequeños filetes sobre la Pasión que nos lleva a la Pascua. Cada uno verá cuál de ellos le dice más:

1. “Id a preparar la Pascua para que la comamos”. (Lc 22, 8)

– Jesús es Él mismo la Pascua. Y sin embargo confía a los hombres el que le preparen la Pascua. La Pascua la preparan los hombres, aunque Dios sea Pascua para los hombres. No hay Pascua sin Jesús. Pero tampoco hay Pascua sin hombres. Dios y el hombre comen la misma Pascua. Se encuentran en la misma Pascua.

– Preparamos la Pascua cada vez que preparamos los caminos de Dios hacia los hombres y los caminos de los hombres hacia Dios, para que juntos inicien un camino nuevo.

– Preparamos la Pascua cada vez que los hombres hacemos posible el encuentro de Dios y los hombres en una nueva experiencia de lo divino y en una nueva experiencia de lo humano.

– El camino de la Pasión de Jesús se inicia con luces de Pascua. Jesús vivirá su Pasión como Pascua. Y terminará en la Pascua donde el hombre mismo será una pascua viva de libertad en el nuevo Pueblo de Dios que es la Iglesia.

– Todo lo hace Dios. Pero todo lo hace con el hombre. “Id a preparar la Pascua”. Donde el hombre no hace posible la Pascua Dios no se hace Pascua para los hombres.

– El mundo sigue esperando la Pascua de la libertad. Y ésta sólo será posible en la medida en que los hombres preparemos la Pascua de Dios en la historia.

– Desde la Pascua de Jesús, la Pascua dejó de ser una fiesta al año, para hacerse la fiesta de cada día en cada hombre. Cada día en que hacemos posible la libertad del hombre, cada día en que hacemos posible que el hombre se encuentre con Dios y con los hombres como hermanos, estamos preparando y comiendo la Pascua con Jesús.

– La Pascua no se come en solitario. La Pascua sólo se puede comer en comunión con los demás, en comunión de hermanos, en comunión de pueblo.

Actitud para hoy:

– Hay muchos hombres que aún no conocen la Pascua en sus vidas, pues siguen viviendo en la esclavitud. Yo puedo prepararles el camino de la Pascua.
– Hoy puedo preparar la Pascua de Jesús preparando la mesa de mi casa e invitando a los demás a compartirla.
– Hoy puedo preparar la Pascua de Jesús haciendo posible que un hermano mío recobre su propia libertad como persona.

2. “¿Dónde quieres que la preparemos? Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua…” (Lc 22, 9-10)

– ¿Dónde celebrar la Pascua? No hay Pascua sin Jesús, pero tampoco hay Pascua sin los hombres. Por eso, la Pascua se celebra allí donde están los hombres. Id a la ciudad. Es ahí, no en la soledad, no huyendo de la gente. No escapándose del mundo.

– Para celebrar la Pascua hay que ir donde está el hombre, donde el hombre vive, donde el hombre anda por la calle, donde el hombre
carga con el cántaro de agua.

– Jesús quiere celebrar la Pascua allí donde nos encontramos con el hombre y entramos en diálogo con él. Para orar, Jesús se retira a un lugar solitario, pero para celebrar la Pascua, Jesús envía a los suyos a la ciudad, al encuentro con los hombres. Para orar, se retiró al silencio nocturno del Huerto de los Olivos. Pero para celebrar la Pascua prefirió el ruido de la ciudad, el ruido de los hombres. La Pascua tiene sabor a Dios pero también sabe a hombres.

– La gran pregunta del cristiano también hoy es: Señor, ¿dónde quieres que te preparemos la Pascua? Y la respuesta es siempre la misma:
Id, a la ciudad.
Id a donde están los hombres.
Todos los hombres. Los ricos y los pobres.
Los que se creen libres y los que luchan por su libertad.
La Pascua se celebra bien allí donde haya hombres a quienes anunciarles la buena noticia de su liberación espiritual y humana. La Pascua se celebra bien allí donde al hombre lo abrimos a la esperanza y lo hacemos sonreír de nuevo a la vida. .

– Son muchos hoy los hombres y mujeres que llevan y cargan su cántaro de agua porque no la tienen en casa y deben ir a buscarla al camión cisterna que la reparte en el barrio. También será Pascua para ellos cuando podamos anunciarles que pronto tendrán agua en casa. Son muchos los lugares donde hoy Jesús quiere que le preparemos la Pascua. Son muchos los hombres y mujeres para quienes la Pascua aún no ha llegado, pero que nosotros ya podemos anunciársela y compartirla gozosamente con ellos.

-“ Señor, ¿dónde quieres que hoy mismo te preparemos la Pascua?” Id a la ciudad. Id al arenal. Id a las esteras. Id a las casas alfombradas. Id al mundo del trabajo. Id a la oficina. Preparadla allí hasta que yo llegue.

Actitud para hoy:

– La Pascua es algo que se celebra en algún lugar, no en el vacío. ¿Dónde le puedo preparar yo hoy la Pascua a Jesús?
– Debo salir de mi casa, salir a la calle y encontrarme con los hombres. Preguntarles también a ellos en qué sitio de su corazón puede Jesús celebrar hoy su Pascua.

Clemente Sobrado C. P.

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