Bocadillos espirituales para vivir la Cuaresma: Martes de la 3 a. Semana – Ciclo C

70 veces 7“Se adelantó Pedro y le preguntó a Jesús: “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siente veces?” Jesús le contesta: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. (Mt 18,21-35)

Me encanta Jesús porque no le gustan las matemáticas.
Me gusta el amor porque no juega con las matemáticas.
No me gustan los que ponen límites al amor.
No me gustan los que ponen límites al perdón.
No me gustan los que ponen límites a la comprensión.
No me gustan los que ponen límites a las cosas.
No me gusta aquel que le pregunta a Jesús “si serán pocos los que se salvan
No me gusta Pedro que pone límites al perdón.
Me hubiese gustado hablar con su esposa para saber cuántas veces le había perdonado.
Me gusta el Papa Francisco, que en su Bula de convocación al Jubileo extraordinario de la misericordia, escribe: “Ante la gravedad del pecado, Dios responde con la plenitud del perdón. La misericordia siempre es más grande que cualquier pecado y nadie podrá poner límite al amor de Dios que perdona” (n.3)

Qué maravilloso es Dios que no lleva cuenta de las veces que me ha perdonado.
Qué maravilloso es Dios que no pone límites a su perdón.
Qué maravilloso es Dios que perdona siempre.
Dice el Papa Francisco:
“La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. El se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos”. (n.9)

El perdón es expresión del amor.
Me gusta Pablo que nos dice que:
“El amores paciente, es servicial.
El amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe.
El amor todo lo excusa.
Todo lo cree. Todo lo espera.
Todo lo soporta. El amor no acaba nunca”. (1Co 13,4-8)

Cuando al amor le ponemos matemáticas, deja de ser amor.
Porque el perdón es expresión y manifestación del amor.
Y el amor que tiene barreras y fronteras y aduanas, no es verdadero amor.
El amor que pone números al perdón, no es verdadero amor.
Por eso mismo, como Dios es amor:
Dios perdona siempre.
Disculpa siempre.
Comprende siempre.
Ama siempre.
Me sonríe siempre.

Yo que me paso diariamente horas confesando, soy testigo de este amor de Dios.
¡Cuántos me vienen lamentándose!
“Padre, he vuelto a caer”.
“Padre, he luchado, y de nuevo he medito la pata”.
“Padre, disculpe que le prometí ser fuerte y de nuevo he fallado”.
Mi respuesta es siempre la misma:
“Antes te cansarás tú de caer, que Dios de perdonarte”.
“Antes te aburrirás tú de fallarte a ti mismo, que Dios de comprenderte”.
“Antes te cansarás tú de tus debilidades, que Dios de sonreírte”.
“Por eso, a comenzar de nuevo”.

Como Dios me ama siempre, me perdona siempre.
Como Dios me ama siempre, me comprende siempre.
Como Dios me ama siempre, me disculpa siempre.
Como Dios me ama siempre, me levanta siempre.
Como Dios me ama siempre, me abraza siempre.

Perdonamos según amamos.
Perdona poco quien ama poco.
Perdona siempre quien ama siempre.
Perdona siempre cuando el amor es más grande que mi pecado.

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s