Bocadillos espirituales para vivir la Cuaresma: Lunes de la 4 a. Semana – Ciclo C

“Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verle, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose. Jesús le dijo: “Como no veáis signos y prodigios no creéis”. El funcionario insiste: “Señor baja antes de que se muera mi niño”. Jesús le dijo: “Anda, tu hijo está curado”. (Jn 4,43-54)

El trabajo de Dios, comenta el Papa Francisco es: “ir a buscar” para “invitar a todos a la fiesta, a los buenos y los malos”. “Él no tolera perder a uno de los suyos. ‘Padre, que no pierda a ninguno de los que me has dado’. Es un Dios que camina buscándonos y tiene una cierta debilidad de amor por los que están más alejados, que se han perdido va y los busca ¿y cómo busca? Busca hasta el final, como ese pastor que va en la oscuridad, buscando hasta que encuentra a la oveja; o como la mujer, que cuando pierde aquella moneda enciende la lámpara, barre la casa y la busca con cuidado. Así busca Dios. ‘¡Este hijo no lo pierdo, es mío! ¡No quiero perderlo!’. Este es nuestro Padre: siempre nos busca.”

Lo cual significa que “Dios es para todos, incluso para aquellos que dicen no creer en él. “No podemos hacer a Dios católico y romano”.
Es decir, no podemos hacer a Dios propiedad nuestra, como hacían los fariseos.
No podemos reclamar la exclusividad de Dios.
Dios es de todos y para todos.

También puede haber fe fuera de la Iglesia.
También los que están en otros grupos religiosos pueden creer.
Aquí vemos a un funcionario pagano que acude a Jesús.
Aquí vemos a un funcionario pagano pidiéndole baje a sanar al hijo que se le muere.
Dios también escucha la oración de los que no son católicos.
Dios también escucha la oración de los paganos que acuden a El.

El peligro de nuestra fe será siempre querer encerrarlo en la Iglesia.
El peligro de nuestra fe será siempre creer que somos los únicos.
El peligro de nuestra fe será siempre creer que “tenemos derechos de autor”.
Me encantan los jueves. Porque a la cinco de la tarde tengo que retirar el Santísimo que ha estado expuesto en la capilla de afuera. Al dar la bendición me ilusiona ver a través de la puerta de cristal pasar la gente, los autos particulares, los autobuses. Yo siento que Jesús los está mirando a todos y yo con El bendigo a todos: los que están dentro de la capilla y los que pasan por la calle.

Por eso me gusta ver a este funcionario pagano:
Acudir suplicante a Jesús.
Rogar con corazón de padre a Jesús.
Pedir la sanación de su hijo que se está muriendo.
“La oración de los que no creen”.
Es posible que no crean como nosotros, pero dentro, llevan un sentido de Dios.
Por eso, cuando alguien me dice que no cree y quisiera creer pero no sabe cómo hacerlo, siempre le aconsejo: “comienza por orar” y verás que ese Dios que llevas dentro sin saberlo comienza a tomar forma en tu vida”.

Lo que sí llama la atención es la primera respuesta de Jesús.
Antes dice el texto que “los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta”.
Jesús comienza por decirle: “Como no veáis signos y prodigios, no creéis”.

La fe no puede nacer de los milagros.
Los milagros no son para que creamos en El.
Los milagros son para revelar la fuerza del Reino.
No son los milagros los que provocan la fe.
Es la fe la que es capaz de hacer milagros.
“Si tuvierais la fe como un grano de mostaza, diríais a ese monte…”

Fue la fe inicial del funcionario la que movió a Jesús a sanar al hijo.
Y es la curación del hijo la que hizo florecer aquella pequeña fe, hasta el punto de que, cuando Jesús le dice: “Tu hijo está curado”, el Evangelio dice: “y creyó él con toda su familia”.
El amor al hijo mueve al padre a poner su esperanza en Jesús.
La fe inicial del funcionario logra el milagro de que el hijo no muera.
Y el hijo que revive hace el milagro de que el padre y toda la familia crean de verdad.

No nos hagamos propietarios de Dios.
También los paganos tienen derecho a que Dios se revele en sus vidas.
También los paganos tienen derecho a que su fe florezca ante la fuerza sanadora del Reino.

Cuando alguien esté buscando a Dios:
No le deis demasiados consejos.
No tratéis de convencerle con vuestros razonamientos.
Sencillamente decidle que “rece aunque todavía no crea en Dios”.
Que despierte al Dios que lleva dentro, acaso sin tener conciencia de ello.

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Una respuesta a “Bocadillos espirituales para vivir la Cuaresma: Lunes de la 4 a. Semana – Ciclo C

  1. Excelente mensaje, me gustó el hecho de ser concientes de que Dios es universal y somos nosotros los humanos, que por naturaleza somos sectarios quienes queremos tener la exclusividad de Dios, es como con la Virgen María , ellas ha sido coronada como madre de la humanidad, es decir madre de todo aquel que la invoque , sea este ateo, musulman, evangelista, budista o lo que fuese, si acudes a ella, te responderá , como es ella, discretamente, sin “reventada de cohetes” pero de manera muy efectiva.

    Padre Sobrado no fallezca en su extraordinario trabajo de evangelización, porque lo que hace todos los días con su ” mensaje a los amigos ” es evangelizar y darnos aliento de vida y fe

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s