Bocadillos espirituales para vivir la Semana Santa: Sábado Santo

Es el sábado de la Madre.
Es el sábado de la ausencia.
Es el sábado del silencio.
Es el sábado del aleluya pascual.

El primer día de la Madre sin el Hijo.
Aunque es también la Madre de la espera.
Es el sábado para acompañar a María rumiando en su corazón la espera de la Pascua.
Es el sábado de las esperanzas que comienzan a reverdecer.
Es el sábado en el que la Madre no espera junto al sepulcro sino en su corazón.

Sábado de la ausencia.
Todos los creen muerto.
Ellos mismos lo han sepultado.
Ha sido un funeral muy sencillo y sin demasiados amigos.
Todos creen haberlo perdido para siempre.
Acostumbrados a verlo cada día, hoy sienten el vacío y la ausencia.
Es un día vacío.
La Liturgia guarda silencio.
Las Iglesias estas cerradas.
Sólo queda la esperanza.

Sábado del silencio
Ayer viernes todo era discursos y predicaciones.
Ayer todo era procesiones con el muerto.
Hoy todo ha callado, hasta nosotros sentimos como que algo falta en el mundo.

Pero no es un silencio sin silencio.
Calla la palabra pero habla el corazón.
Calla la palabra pero siente el corazón la voz de del que ya está en el silencio del sepulcro.
Es el silencio del corazón que espera el momento.
Es el silencio del corazón que escucha dentro el misterio.
Es el silencio del corazón que rumia dentro el fracaso de la víspera.
Es el silencio del corazón que medita y guarda dentro el misterio.
Es el silencio del corazón que espera la nueva palabra pascual.

Es el sábado del aleluya pascual.
La liturgia había silenciado el aleluya durante toda la cuaresma.
Pero esta noche volverán a sonar las campanas.
Volverán a sonar el Gloria,
Volverá a sonar el aleluya
En medio de las sombras de la noche comenzará a alumbrar el Cirio Pascual.
Y cada uno volveremos a encender la vela de nuestras vidas en su llama.
Y cada uno volveremos a sentir como si el sol volviese a amanecer.

Mientras el día parecía noche, la noche parece día.
Mientras durante el día nosotros guardábamos silencio, ahora de noche vuelve a sonar:
El grito pascual.
La alegría pascual.
Como que el alma se nos ha vuelto al cuerpo.
Como que nuestros labios vuelven a llenarse sonrisas.
Como que nuestros corazones vuelven a hacerse primavera.

Lo que parecía ausencia, ahora se hace presencia.
Lo que parecía fracaso, ahora se hace esperanza.
Lo que parecía muerte, ahora todo se hace vida.
Lo que parecía el final de todo, ahora todo se hace comienzo.

Es todavía la Vigilia.
Pero es Vigilia de luz en las tinieblas de la noche.
Nadie será testigo. Pero mañana El estará de nuevo en medio de nosotros.

La vida, con frecuencia se parece al Sábado Santo.
Como si todas las luces se hubiesen apagado.
Hasta que volvemos a gritar “Ha resucitado”.
Y todo resucita en nosotros.
Nuestras noches nos parecen largas.
Pero el nuevo día que amanece en nosotros dura toda la vida.
¡Aleluya, hermanos! ¡Está vivo! ¡Estamos vivos!
¡Todos somos el aleluya del Resucitado en medio de nosotros!

¡FELICIDADES Y FELICES PASCUAS!

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s