Bocadillos espirituales para vivir la Pascua: Miércoles de la Octava de Pascua – Ciclo C

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo”. (Lc 24,13-35)

Emaus

Una experiencia que puede ser la tuya y la mía.
Una experiencia que puede ser la de cualquier cristiano.
Porque todos tenemos nuestros días sin luz.
Los discípulos decepcionados y desilusionados que se echan atrás.
Dos discípulos a quienes el misterio de la Cruz puso en crisis su fe en Jesús.
Dos discípulos que han perdido la esperanza y regresan a donde antes, a casa.

Una realidad que se repite cada día:
Nos hacemos nuestras ilusiones y cuando vemos que se marchitan, sentimos que nuestras vidas se apagan.
Nos hacemos nuestras ideas de Dios, pero cuando Dios no responde a nuestras ideas, nuestra fe entra en crisis.
Nos hacemos nuestras ideas de que ser buenos, es una garantía para que todo nos salga bien, y cuando vemos que los problemas nos ahogan, nos desilusionamos y preferimos ser como todo el mundo.
Nos hacemos la ilusión de que nuestra vocación es lo que nosotros pensábamos y cuando vemos que las cosas no salen como queríamos, nos desilusionamos y fácilmente decimos “esto no era para mí”.
Nos hacemos la ilusión de que nuestro matrimonio es un paraíso de felicidad, y cuando comienzan los problemas, caemos en la desilusión. Creyentes que se desilusionan de su fe.
Maridos y esposas que se desilusionan de su matrimonio.
Sacerdotes que se desilusionan de su ministerio.
Consagrados que se desilusionan de su vida.

El Papa Francisco comenta:

“y pasado el sábado, dejan Jerusalén y regresan, tristes y abatidos, hacia su pueblo, llamado precisamente, Emaús”. “En el trayecto Jesús resucitado se acercó a ellos, pero ellos no lo reconocieron. Viéndoles tan tristes, Él, primero los ayudó a entender que la pasión y la muerte de Mesías estaban previstas en el designio de Dios y preanunciadas en las Sagradas Escrituras; y así reencendió el fuego de esperanza en sus corazones”. “Lo invitaron a quedarse con ellos esa noche. Y cuando estando en la mesa bendijo el pan y lo partió, ellos lo reconocieron, pero Él desapareció de su vista, dejándolos llenos de estupor”.
“Iluminados por la Palabra, habían reconocido a Jesús resucitado en el partir del pan, nuevo signo de su presencia. Inmediatamente sintieron la necesidad de regresar a Jerusalén para referir a los otros discípulos su experiencia, que habían encontrado a Jesús vivo y lo habían reconocido en aquel gesto de la fracción del pan”.
“El camino de Emaús se transforma “en símbolo de nuestro camino de fe: Escrituras y Eucaristía son los elementos indispensables para el encuentro con el Señor”.
“También nosotros llegamos a menudo a la Misa dominical con nuestras preocupaciones, nuestras dificultades y desilusiones. La vida a veces nos hiere y nos vamos tristes hacia nuestra ‘Emaús’, dando la espalda al designio de Dios. Nos alejamos de Dios”.
Sin embargo, una vez en Misa “nos acoge la Liturgia de la Palabra: Jesús nos explica las Escrituras y reenciende en nuestros corazones el fuego de la fe y de la esperanza y en la comunión nos da fuerza”.
“Palabra de Dios y Eucaristía: leer cada día una parte del Evangelio, recuérdenlo bien, leer cada día una parte del Evangelio y los domingos ir a hacer la comunión, a recibir a Jesús. Así sucedió con los discípulos de Emaús, han recibido la Palabra, han compartido la fracción del pan, y de tristes y derrotados que se sentían, se sintieron alegres”.

Los caminos de la vida están llenos de desilusionados.
llenos de quienes se sienten frustrados.
llenos de quienes abandonan el camino.
llenos de quienes desandan el camino.
Les falta un tercero que les ayude a traducir sus desilusiones, les ayude a iluminar su sensación de fracaso.
Y es ahí donde aparece Jesús: No para echarles en cara su cobardía, su ignorancia.
Su incapacidad de leer su propia historia.

Por el contrario:
Jesús se mete en su propia conversación.
Jesús no se hace el que lo sabe todo, es el que pregunta.
Jesús es el que comprende su estado de ánimo.
Jesús es el que les ayuda a leerle su propia frustración.
Jesús no es de los que da consejos, sino que ayuda a que ellos mismos se descubran a sí mismos.

Eso es lo que suele faltarnos en nuestro caminar de desilusionados.
Un tercero que ayude a abrir los ojos, haga de traductor de sus problemas.
Un tercero que trata de poner luz en sus oscuridades.
Un tercero que no justifique a uno y culpe al otro, sino que los dos asuman conciencia de sus problemas.
Cuántos matrimonios carecen de ese tercero neutro que escucha y ayuda a clarificar sus vidas.
Cuántos hermanos que viven divididos por intereses personales que necesitan de alguien que les ayude a encontrar un camino por donde puedan andar los dos.

Los dos discípulos de Emaús son el ejemplo:
De que juntos solo ven el camino de regreso.
De que con un tercero en medio van clarificando sus fracasos.
De los que tienen que esperar al atardecer e invitar a su amigo desconocido a compartir juntos la cena.
De los que precisamente compartiendo la misma mesa, el mismo pan, sienten que sus ojos se abran y reconocen que se habían equivocado.
Por eso, el camino de Emaús es el camino de los fracasados.
Y también el camino de los que regresan y comienzan de nuevo.
El traductor desaparece, pero sus corazones se sienten transformados.
Y deciden regresar a Jerusalén llenos de alegría y portando la Buena Noticia.

Amigos, por mucho que sintamos que la noche se nos echa encima, siempre habrá un camino de regreso y que no todo estaba perdido. Siempre necesitaremos de alguien que abra los ojos y podamos ver claro lo que equivocados que estábamos. Porque, por muchas que sean nuestras dudas, nunca está todo perdido.

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s