Bocadillos espirituales para vivir la Pascua: Viernes de la 6 a. Semana – Ciclo C

“La mujer cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría”. (Jn 16,20-23)

Para Jesús su despedida es como una especie de parto.
Es una despedida dolorosa, pero que terminará en la alegría pascual.
Es una despedida dolorosa, pero que tiene mucho de parto.
Es una despedida dolorosa, pero que terminará en la alegría de algo nuevo.
Es una despedida dolorosa, pero que terminará en el nuevo nacimiento de ellos mismos en la Pascua.

Los discípulos quisieran que no se fuese.
Pero entonces no habría el nuevo parto pascual.
Quisieran que se quedase.
Pero entonces no habría los nuevos hombres pascuales.
Quisieran que se quedase.
Pero no hay nacimiento donde no hay dolores de parto.

No hay Pascua si antes no hay Viernes Santo.
No hay Resucitado si antes no hay crucificado.
No hay sepulcro vacío si antes no hubo entierro y funeral.
No hay nueva vida si antes no hay experiencia de muerte.
Es doloroso el morir.
Pero es gozoso y pascual el resucitar.

Todo lo nuevo exige previamente una muerte.
El tallo que brota, requiere la muerte del grano.
Pero todos disfrutamos del trigal.
La espiga dorada de la siega requiere antes la muerte del grano.
Pero todos disfrutamos de los granos maduros.
Todo nacimiento tiene que pasar por una especie de muerte.
Para el niño que nace, su venida al mundo es un morir al calor y a la seguridad del vientre materno.
Pero todos disfrutamos la alegría de una nueva criatura.
La madre que da a luz, antes tiene que pasar por la experiencia dolorosa del parto.
Pero luego disfruta de haber dado a luz un hijo.
La Pascua tiene que pasar por el Viernes Santo.

Ser creativos de lo nuevo requiere un sufrimiento.
Todo lo nuevo encuentra resistencias.
Todo cambio encuentras obstáculos.
Toda creatividad encuentra dificultades.

Nos asustan los riesgos de lo nuevo.
Pero todo queda compensado con la novedad que brota.
Nos asusta el miedo a tratar de cambiar lo viejo.
Pero todo queda compensado con lo nuevo que nace.
A todos nos asusta pasar por el sufrimiento de la cruz.
Pero a todos nos alegran los encuentros pascuales.
A todos nos asusta el tener que pasar por el sepulcro.
Pero a todos nos causa alegría ver el sepulcro vacío del que está vivo.

La imagen del parto es dolorosa pero hermosa.
La imagen del parte es dolorosa vista antes, pero es feliz luego de dar a luz.
La imagen de tener que morir a todos nos da miedo, pero cuanta luz de esperanza cuando pensamos en la resurrección.
“También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, nadie os quitará vuestra alegría”.

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s