Bocadillos espirituales para vivir la Pascua: Lunes de la 7 a. Semana – Ciclo C

“Les contestó Jesús: “¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo”. (Jn 16,29-33)

Escuchando a Jesús, los discípulos creen que ya lo tienen todo claro.
Creen que ya lo saben todo.
“Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten, por ello creemos que saliste de Dios”.
Se les ve ilusionados.
Se les ve contentos.
Se los ve hasta felices.

Jesús no es de los que se deja llevar de los primeros entusiasmos.
Ni de los aplausos.
Ni de nuestros fervores del momento.
El conoce demasiado bien el corazón humano.
El conoce demasiado bien las reacciones del corazón.
El conoce demasiado bien la verdad de nuestros fervores espirituales.

Y diera la impresión de que en ese momento Jesús:
Se convierte en una especie de bombero que trata de apagar el fuego.
Se convierte en una especie de bombero que quiere bajarlos a la realidad.
Está bien soñar, porque despierta los sentimientos e ilusiones.
Está bien soñar, porque despierta autosatisfacciones.
Pero ni la vida ni la fe se viven de puras ilusiones.
Ni la vida ni la fe se viven de esas explosiones momentáneas.
Sabe que la realidad es otra.
Está la alegría de esos días de sol.
Pero sin olvidar esos otros días nublados.

Y por eso los pone en su sitio:
“Mirad que está apara llegar la hora, mejor, ya ha llegado”.
Y entonces “os dispersaréis cada cual por su lado”.
Y entonces “a mí me dejaréis solo”.
Está claro que Jesús les está hablando de lo que está a punto de suceder: la hora de la Pasión.
Es la hora de la verdad.
Es la hora en la que el mismo Jesús es apresado y juzgado.
Es la hora en la que ellos levantan vuelo y cada uno se dispersa.
Es la hora en la que no es fácil confesar que “has venido del Padre”.
Es la hora de la oscuridad y no precisamente de la claridad.

La Pasión pone a prueba la verdad de su fervor.
La Pasión pone a prueba la verdad de la fe.
La Pasión pone a prueba nuestras ilusiones y esperanzas.
Es entonces que:
Cada uno piensa en sí mismo.
Cada uno busca su propia seguridad.
Cada uno busca evitar los riesgos.
Cada uno busca cómo salvar su pellejo.

Algo que nos sucede a todos.
Todos tenemos nuestros momentos de alegría, en los que todo lo vemos fácil.
Pero también nuestros momentos de oscuridad, en los que todo lo vemos difícil.
Todos tenemos nuestros momentos para soñar mundos nuevos.
Pero también nuestros momentos en los que nos parece que nada tiene sentido.

Jesús hace una doble confesión:
“Momentos en que nosotros lo dejaremos solo”.
“Momentos en que nosotros comenzamos a dudar de él”.
“Momentos en que nosotros nos encerramos sobre nosotras seguridades.

Y sin embargo, a pesar de nuestros abandonos en la Pasión,
A pesar de dejarlo solo por evitar nuestros riesgos:
El siente la soledad de los suyos, que ciertamente debió de dolerle.
Pero una soledad, que por otra parte, comprende.
Son humanos, son débiles.
Tienen buena voluntad pero todavía no han madurado en el Espíritu.
Sin embargo, frente a esa soledad humana, Jesús siente la presencia divina.
Siente la presencia del Padre.
Aún en esos momentos oscuros de la Pasión Jesús sentirá la presencia del Padre.
“Pero yo no estoy solo, porque está conmigo el Padre”.
El gran ausente de la Pasión termina siendo el gran presente.
Nadie verá al padre en la Pasión.
Y sin embargo, el Padre será el mejor compañero de Jesús en esas horas oscuras.
Esa es la gran verdad de la fe.
Grandes oscuridad en las que sentimos el vacío de todo.
Y sin embargo, tampoco nosotros estamos solos.
Es posible que no lo veamos.
Pero tampoco el Padre nos abandona cuando todos nos abandonan.
Nunca estamos solos aunque todos nos dejen solos.
Y ese es el abandono de la fe en los brazos del Padre, cuando todos los brazos se nos cierran y los amigos se esconden.

Clemente Sobrado C. P.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s