Bocadillos espirituales para vivir la Navidad: Jueves después de la Octava de Navidad

“Natanael le replicó: “Ven y verás”. Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: “Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño”. Natanael le contesta: “¿De qué me conoces?” Jesús le responde: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te ví”. (Jn 1,43-51)

Dicen los entendidos que “estar debajo de la higuera” era una especie de refrán bastante como entre ellos y que significaba “que la persona indicada estaba conectada con Dios por medio de la Palabra”. Digámoslo más simplemente:
Entre nosotros “estar en la higuera” es como estar en la luna.
Entre ellos “estar bajo la higuera” parece que era como “quien busca la verdad”.
Era como buscar a Dios más allá de la ley y los ritualismos.

Por eso, para entonces, Jesús ya lo había visto.
Porque quien busca a Dios, de alguna manera ya lo tiene.
Porque quien busca la verdad, de algún modo ya la tiene.
Antes de que llegue a Dios, Dios ya está en él.
Creo que fue Pascal quien escribió: “Si buscas a Dios es que ya lo tienes”.
Si buscas a Dios, es Dios dentro de ti que te pone en camino de búsqueda.
Dios no es el final de un camino.
Dios es el comienzo del camino y que nos acompaña hasta el final.

La alabanza de Jesús a Natanael es hermosa.
Lo alaba por ser un hombre que no se contenta con lo que le han dicho.
Lo alaba por ser un hombre que no se contenta con lo que todos repiten.
Lo alaba por ser un hombre que no se contenta con el ritualismo de siempre.
Lo alaba por ser un hombre que busca la verdad.
Lo alaba por ser un hombre que busca la verdad de Dios.

El camino de la verdad es largo y nunca llegaremos a comprenderla del todo.
El camino de la búsqueda de Dios es largo y nunca llegaremos a comprenderlo del todo.
El camino de la búsqueda de la experiencia de la fe es un camino largo.
Porque eso, el cristiano:
No puede ser de los que se queda con lo que le dieron de niño.
No puede ser de los que se queda con lo que siempre se hizo.
No puede ser de los que se queda con el pasado.
No puede ser de los que se imaginan que ya lo saben todo.
No puede ser de los que creen que Dios se quedó en el pasado.
No puede ser de los que creen que la experiencia de la fe es hoy la misma de nuestros abuelos.

Por el contrario:
El cristiano es el que siempre está en búsqueda.
El cristiano es el que siempre está en camino.
El cristiano es el que vive siempre preguntando.
El cristiano es el que vive siempre inquieto por hacer actual la verdad.
El cristiano es el que vive siempre preocupado por hacer actual el Evangelio.
El cristiano es el que vive siempre preocupado por hacer contemporáneo a Jesús.
El cristiano es el que vive siempre preocupado por vivir el hoy de Dios.

La verdad de Dios no es estática sino dinámica.
La verdad del Evangelio no es estática sino histórica.
El mundo no se queda en el pasado.
Nuestro mundo de hoy no es el que vivimos de niños, sino el que nos toca vivir ahora de adultos, con todos sus cambios y transformaciones.
Entonces los problemas se solucionaban fácilmente: “Doctores tiene la santa madre Iglesia”.
Entonces pudiera ser suficiente la fe del carbonero.
Hoy son pocos los trenes que andan a carbón.
También hoy son los cristianos que pueden caminar a “carbón” pues tiene otros retos por delante.
El mundo de ayer no es el de hoy y por eso necesita también respuestas para hoy.

Estamos llamados a ser Natanael todos.
Porque estamos llamados a mirar hacia delante y no quedarnos en el ayer.
Porque necesitamos no contentarnos con “nuestra verdad”.
Porque necesitamos adaptarnos a las nuevas realidades que cuestionan muchas de las que creíamos verdades en el pasado.

Y no olvidemos algo esencial:
No es la simple curiosidad por lo nuevo.
Es que también nosotros “estamos bajo la higuera”.
Y Dios nos ve antes de que nosotros le veamos.
Y es Dios quien nos empuja desde dentro en la nueva búsqueda.
Por algo, San Pablo nos dejó aquella frase que estamos olvidando: “No apaguéis el Espíritu en vuestros corazones”.

Clemente Sobrado cp.

Anuncios

Una respuesta a “Bocadillos espirituales para vivir la Navidad: Jueves después de la Octava de Navidad

  1. Pingback: Bitacoras.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s