Bocadillos espirituales para vivir el Tiempo Ordinario: Jueves de la 6 a. Semana – Ciclo A

“Por el camino preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que soy yo?”
El les preguntó:”Y vosotros, ¿quién decís que soy?” Pedro le contestó: “Tú eres el Mesías”. (Mc 8,27-33)

Hay preguntas inofensivas a las que siempre resulta fácil responder.
¿Quién ha ganado el partido?
¿Qué piensas de la política?
¿Qué dices de tus vecinos?

El problema está cuando se nos hacen preguntas en las que nos sentimos implicados. Preguntas en las es preciso desnudarnos a nosotros mismos.
Es fácil responder ¿qué dicen los demás sobre Jesús?
Es fácil responder ¿qué dicen los demás sobre la Iglesia?
Es fácil responder ¿qué dicen los demás sobre Dios?

El problema está cuando se nos pregunta:
¿Y tú qué piensas sobre Jesús?
¿Y tú qué dices sobre Jesús en tu vida?
¿Y tú qué dices sobre la Iglesia?
¿Qué es la Iglesia para ti y qué eres tú en la Iglesia?
¿Y tú qué dices sobre Dios?
¿Qué es Dios en tu vida?

Porque cuando nos preguntan sobre lo que dicen o piensan los demás, no quedamos implicados en la pregunta, sencillamente es una pregunta de información.
Y a niveles de fe:
Poco importa lo que digan los demás.
Lo importante es lo que digo yo, lo que significa e implica Dios en mi vida.

El ejemplo más claro yo lo veo en la vida de las parejas, de los matrimonios. Todo marcha muy bien hasta que un día tu esposa te pone contra la pared y te pregunta:
Cariño, ¿me amas de verdad?
Cariño, ¿qué sigo siendo para ti?
Cariño, ¿eres feliz conmigo?
Cariño, ¿te volverías a casar con migo?

Entonces nuestras respuestas parecen desviadas a córner:
¡Qué tonterías preguntas?
¡Si tú sabes que te amo?
Es que no es cuestión de saberlo.
Quiere que se lo digas.
Quiere escucharlo.
Y eso es lo que tú no quieres responder.
Prefieres desviar la pregunta dando por supuesta la respuesta.

Algo parecido nos sucede cuando nos preguntan sobre nuestra actitud para con la Iglesia:
¿Qué dices tú sobre la Iglesia?
¿Qué es y qué significa para ti la Iglesia?

No es suficiente decir que tú crees en la Iglesia.
Lo que importa es ¿qué es para ti la Iglesia?
¿Cómo te sientes tú en la Iglesia?
¿Cómo te sientes tú Iglesia?

Hay preguntas que parecen de encuestadoras.
Y hay preguntas que nos desnudan por dentro.
Hay preguntas secundarias sobre las que podemos decir cualquier cosa.
Y hay preguntas esenciales en las que nos tenemos que decir a nosotros mismos.
Y esas preguntas duelen.
Pero son preguntas que desnudan el fondo de nuestro corazón.
Son preguntas que nos implican en lo que somos realmente.

A Dios no se le puede responder con evasivas.
Al amor no se le puede responder con rodeos.
A la Iglesia no se le puede responder saliéndonos por la tangente.
A nosotros no podemos respondernos con engaños disimulados y camuflados.
¿Quién es Dios realmente para mí?
¿Quién es la Iglesia realmente para mí?
¿Qué es en verdad el bautismo para mí?
¿Quién soy realmente para mí y para Dios?

Clemente Sobrado cp.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s