Bocadillos espirituales para vivir la Pascua: Lunes de la 6ta semana – Ciclo A

Escucha aquí la homilía dominical: http://bit.ly/homilias.

Dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleéis.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho”. (Jn 15,26-16,4)

El Evangelio es continuación de la promesa del Espíritu Santo.

Ayer nos decía Jesús que él mismo pediría al Padre nos envíe al Defensor, el Espíritu de la verdad.
Hoy nos dice “Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad”.
Uno tiene la pobre idea de que en el cielo todo es tranquilidad, donde no se mueve ni una hoja. Pero Jesús nos dice otra cosa.
En el cielo se mueven todos:
Se mueve el Hijo pidiendo al Padre.
Se mueve el Padre que nos envía al Espíritu.
Se mueve el Espíritu que viene a nosotros.
Todo está en movimiento porque en Dios está la vida.
Y todo lo que vive se mueve.
Solo lo que está muerto está inmóvil.

Y todo se mueve en función de nosotros.
Se mueve el Padre enviándonos al Hijo.
Se mueve el Padre enviándonos al Espíritu Santo.
Se mueve el Hijo bajando a nosotros y encarnándonos.
Se mueve el Hijo para estar con nosotros y no dejarnos huérfanos.
Se mueve el Espíritu Santo para habitar en nosotros.

Una nueva función del Espíritu Santo en nosotros:
El dará testimonio de la verdad de Jesús.
Pagola dice con gran acierto:
“Sin el Espíritu, Dios se ausenta.
Cristo queda lejos como un personaje del pasado.
El Evangelio es letra muerta.
La Iglesia es pura organización.
La esperanza es reemplazad por la institución.
La misión se reduce a propaganda.
La liturgia se congela.
La audacia evangelizadora desaparece”.

Es el Espíritu el que da vida a todo.
Da vida a Dios en nosotros.
Hace que lo sintamos como una realidad viva y vivificante.
Al mismo tiempo es quien da vida, actualiza a Jesús.
Es el que hace real a Jesús hoy en la Iglesia.
De contrario Jesús pertenecería al pasado como un gran personaje.
Pero el Espíritu lo hace contemporáneo, lo hace realidad hoy.
No es ni un Jesús del pasado, ni un Jesús muerto.
Es un Jesús de hoy y para hoy.

Da testimonio de Jesús:
Lo que hace posible creamos en Jesús hoy.
Lo que hace posible la fe en Jesús hoy.
Lo que hace posible la fe hoy en lo dijo e hizo Jesús.
Pero como realidad de hoy y no solo del pasado.
Jesús es hoy.
El Evangelio es hoy.
El Espíritu Santo como testigo de Jesús en nosotros.
El Espíritu Santo testimoniando la verdad de Jesús en nuestros corazones.

Pero Jesús no solo necesita del testimonio del Espíritu Santo.
También necesita de nuestro testimonio.
Creemos en El.
Vivimos de El.
Pero tenemos ser sus “testigos” como El mismo les dijo.
Tenemos que testimoniarlo nosotros hoy.
Porque el mundo:
Creerá en Jesús a través de nuestro testimonio.
Creerá en la vida de Jesús a través del testimonio de la nuestra.
Creerá en el Evangelio a través nuestro testimonio.

Será un testimonio fruto del Espíritu en nosotros.
Será un testimonio porque también nosotros estamos con El.

Amigos: no somos cualquier cosa.
Nuestra vida está movida y animada por el Espíritu, incluso en los momentos difíciles.
Y que luego seamos nosotros sus testigos para que el mundo crea.
Misión difícil, pero bella y hermosa que engrandece nuestras vidas

Clemente Sobrado cp.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s