Bocadillos espirituales para vivir el Tiempo Ordinario: Lunes de la 14 a. Semana – Ciclo A

Haz click aquí: http://bit.ly/homilias y escucha la homilía dominical.

“Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: “¡Retírense! La niña no está muerta, está dormida”. Y se reían de él. Cuando desalojaron a la a la gente, entró él, tomó a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella región”. (Mt 9,18-26)

El dolor y sufrimiento humano le llega a Jesús hasta las entrañas.
No importa si el que sufre no tiene nombre.
No importa si el que sufre es pagano.
A Jesús le basta saber que se trata de una persona.
A Jesús le basta descubrir que, paganos y todo, tienen fe y confianza en él.
A Jesús solo le importa el hombre, la mujer y su felicidad.
A Jesús le interesa la vida, más allá del resto de condiciones.
No le importa que sea mujer, pese al poco aprecio en que vivía.

Lo que no pudieron hacer los médicos, lo puede hacer la fe y la confianza.
Lo que no pudo hacer la medicina, lo hizo el simple tocarle el manto.

Personalmente me gusta la frase de Jesús:
Mientras la gente vive el alboroto.
Jesús tiene una respuesta: “La niña no está muerta, está dormida”.
La gente se ríe él.
Pero Jesús sabe muy bien donde está la vida.
“La tomó de la mano y la niña se puso en pie”.

¡Cuantas veces pensamos que la Iglesia está ya muerta!
Puede que esté herida, pero lo más seguro es que también ella esté dormida.
Son muchos los que, en lo últimos tiempos daban por muerta a la Iglesia.
El pecado había salido del armario y se divulgaba por todas partes.
El pecado incluso de la jerarquía y los pastores, estaba bajo sigilo y secreto.
Hasta que saltó a la calle.
Hasta que saltó a las páginas de los periódicos.
Hasta que saltó a las comidillas de la gente.

Y de repente aparece la figura de Francisco.
Y le devuelve la sonrisa a una Iglesia triste y empobrecida.
Y le devuelve la credibilidad a una Iglesia que parecía que ya no tenía vida.

¿Estaba realmente muerta la Iglesia?
¿No estaría más bien dormida?
Fue suficiente que alguien la tomase de la mano, para ponerla de nuevo en pie.
Fue suficiente la palabra y el gesto de Francisco, para que volviese a sonreír.
Y la Iglesia vuelve a ser noticia.
Vuelve a ser noticia de vida, no de muerte.
Vuelve a ser noticia de esperanza, no de desilusión.

¿Y no sucede algo parecido con nuestros jóvenes?
Muchos los creen muertos.
¡Y están dormidos!
Lo que necesitan:
es de una mano amiga que les toque.
es de una mano amiga que los levante.
es de una mano que les haga sentir que no todo está muerto en ellos.
es de alguien que crea en ellos y los invite a ponerse en pie.

Hay demasiadas cosas que parecen muertas.
Y los muertos son los que no creen en la vida.
Los muertos son los que ven más al muerto que al que duerme.
Jesús nunca pierde la esperanza.
Ni con los que sufren ni con los que nosotros creemos muertos.
Para Jesús hay demasiados dormidos, y pocos que tiendan la mano para despertarlos.

Señor: cuando nadie pueda curarme, sé tú mi propio médico.
Señor: cuando los demás me den por muerto, que no me falte tu mano que me devuelve a la vida.
Señor: que tengamos más fe en la vida, incluso cuando todo pareciera hablarnos de muerte.

Clemente Sobrado cp.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s